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divendres, 3 de juliol del 2015

COMUNICADO DE SOLIDARIDAD ANTE LOS GRAVES HECHOS DENUNCIADOS POR LA JUNTA DE BUEN GOBIERNO ZAPATISTA DE LA GARRUCHA

COMUNICADO DE SOLIDARIDAD ANTE LOS GRAVES HECHOS DENUNCIADOS POR LA JUNTA DE BUEN GOBIERNO ZAPATISTA DE LA GARRUCHA

 

Al EZLN
Al CNI
A la Sexta Nacional e Internacional
A las  Comunidades Zapatistas en Resistencia
A los medios libres
A lxs compañerxs que luchan y se organizan desde abajo


Adherentes a la Sexta Barcelona
28 de junio de 2015

De nueva cuenta volvemos a leer con dolor y coraje la denuncia de nuestrxs compañerxs de la Junta de Buen Gobierno de La Garrucha. Es la tercera denuncia de hechos gravesen esta zona en un periodo inferior a un año y la escalada de agresiones contrainsurgentes no deja de ir en aumento.

En Agosto del año pasado integrantes de la ORCAO de Pojkol amenazaron y agredieron a compañerxs del Municipio Autónomo de San Manuel y de los poblados el Egipto, El Rosario y San Jacinto.  Invadieron sus tierras recuperadas, realizaron disparos al aire con sus armas, intentaron envenenar a sus animales e hirieron a uno de ellos, tumbaron árboles, dispararon al interior de casas y vehículos de compañeros bases de apoyo zapatista, robaron 7 zontes y 130 kilos de grano de maíz, destrozaron casas y láminas con sus machetes. Destrozaron la cooperativa colectiva, rodearon el poblado de San Jacinto de madrugada mientras 18 paramilitares disparaban al interior de las casas haciendo huir con los puesto a los miembros de este poblado buscando refugio en otro poblado zapatista.

En mayo del presente año, paramilitares del Rosario junto a paramilitares del  barrio Chikinival (ejido Pojkol), entraron en casa de un compañero base de apoyo zapatista en el poblado recuperado El Rosario y dispararon en 4 ocasiones a su hija de 13 años de edad con una pistola de calibre 22 sin lograr alcanzarla, al huir ella por la puerta de la casa. El compañero defendió a su hija lanzando una piedra, que alcanzó en la cabeza a su agresor. Este acudió posteriormente, junto a su esposa y 3 hijos, a reclamar 7.000 pesos mexicanos por su curación.  La agresión inició en la mañana cuando 28 paramilitares del Rosario llegaron a medir la tierra donde viven los y las compañeras bases de apoyo zapatista.

El pasado 24 de junio, en la mañana,  llegaron 28 paramilitares del ejido Pojkol del barrio Chiquinibal, 8 de ellos armados con armas de fuego de calibre 22, en motocicletas y una Nissan sin placas. A los que posteriormente se le sumaron 21 paramilitares más del Rosario junto a un supuesto ingeniero y un ranchero de Ocosingo, de nombre Guadalupe Flores. Después de una reunión entre ellos, procedieron a medir el terreno recuperado donde viven las y los compañeros con el fin supuesto de la construcción de casas y un templo, ese supuesto plano de las mediciones para la construcción fue entregado a los paramilitares.  Luego de esto empezó la intimidación directa disparando hasta en 10 ocasiones a la casa de un compañero base de apoyo zapatista, después allanaron la vivienda de dos familias bases de apoyo zapatista robando tas las pertenencias que tenían. En ese despropósito fueron capaces hasta de robar el techo de la casa, 150 kilogramos de frijol y los animales de lxs compañerxs.

Estos hechos alarmantes no son nuevos, durante los muchos  años de resistencia y organización del EZLN siempre han sido blanco de las estrategias de represión y contrainsurgencia enmarcados en una lógica de guerra de baja intensidad que van desde el ataque frontal y directo, a las estrategias más sutiles dentro de los planes de “ayuda y desarrollo”.

Estos, aunque pretender ser la cara más “amable” de esta guerra, son igualmente devastadores en su intencionalidad de fracturar el tejido social,  comunitario y organizativo, y en como son utilizadas como herramienta de control social  y como forma de generar conflictos al interior de las comunidades. Así como la manera que sistemáticamente se está utilizando para despojar de las tierras recuperadas al EZLN.

Esta estrategia global de contrainsurgencia que se enmarca a nivel militar, paramilitar, político, mediático, económico y psicológico pretende romper el proceso de construcción de autonomía zapatista y de ella son responsables todos los niveles de gobierno: Federal, Estatal y Municipal.

En lo referente a la tierra y el territorio, vemos con elevada preocupación que el nivel de agresiones y provocación a las bases de apoyo zapatista no deja de ir en aumento. Sabemos que para los y las compañeras zapatistas las tierras recuperadas en 1994 no solo son un eje  fundamental para poder llevar a cabo su proceso de construcción de la  autonomía, sino también como la tierra y el territorio son la base de su forma de entender la vida.

Desde el espacio de Adherentes a la Sexta de Barcelona sentimos como propio cada uno de estos golpes, ya que si golpean a los y las zapatistas nos golpean a nosotras también. Manifestamos nuestra indignación y repudio por estos hechos y señalamos la responsabilidad de todos los niveles de gobierno.

Exigimos de manera inmediata el alto total a las agresiones y el fin de la guerra de contrainsurgencia en contra de nuestras y nuestros compañeros zapatistas.

Estamos y seguimos atentos a sus palabras; llamamos a estar a alertas, difundir y denunciar las agresiones y provocaciones contrainsurgentes contra los pueblos zapatistas.

Ustedes les dicen que:

“Nosotros les decimos a esos sin cerebros de allá arriba: nunca nos vamos a dejar de resistir ni vamos a caer en sus trampas, nosotros seguiremos aquí resistiendo trabajando nuestras tierras y construyendo nuestra autonomía.”

Nosotras les decimos a ustedes que acá esta nuestra mano y nuestro paso fraternal y solidario para acompañarles, para seguir aprendiendo y creciendo en colectivo en la construcción de este nuevo mundo posible.

Y a los de allá arriba les decimos que nuestro oído sigue atento y nuestro grito preparado para recordarles que acá estamos, y que no callamos, ni callaremos, ante ninguna agresión al proceso de resistencia y de construcción de la autonomía zapatista.

¡Si tocan a lxs zapatistas, nos tocan a todas!
¡Alto a las agresiones a las comunidades zapatistas!

Salud y Libertad


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Adherentes a la Sexta Barcelona
 
 

 

dilluns, 15 de desembre del 2014

Comunicado EZLN "De Ayotzinapa, del Festival y de la histeria como método de análisis y guía para la acción. Subcomandante Insurgente Moisés

COMUNICADO EZLN
http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2014/12/14/de-ayotzinapa-del-festival-y-de-la-histeria-como-metodo-de-analisis-y-guia-para-la-accionsubcomandante-insurgente-moises/

De Ayotzinapa, del Festival y de la histeria como método de análisis y guía para la acción. Subcomandante Insurgente Moisés

 EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
MÉXICO.

Diciembre del 2014.

A l@s compas de la Sexta nacional e internacional:
Al Congreso Nacional Indígena:
A los familiares y compañeros de los asesinados y desaparecidos de Ayotzinapa:

Hermanas y hermanos:
Compañeros y compañeras:

Hay muchas cosas que queremos decirles. No las diremos todas porque sabemos que ahora hay asuntos más urgentes e importantes para todas, todos y todoas. Pero como quiera son muchas cosas y es larga nuestra palabra. Así que les pedimos paciencia y una lectura atenta.

Nosotros, nosotras, zapatistas, acá estamos. Y desde acá miramos, escuchamos, leemos que la palabra de familiares y compañeros de los asesinados y desaparecidos de Ayotzinapa se empieza a quedar atrás y que ahora, para una parte de los de allá, es más importante…

la palabra de otros y otras en los templetes;

la discusión sobre si las marchas y manifestaciones pertenecen a los bien portados o a los maleducados;

la discusión sobre cuál tema es más mencionado a mayor velocidad en las redes sociales;

la discusión sobre la táctica y la estrategia a seguir para “trascender” el movimiento.

Y pensamos que siguen faltando los 43 de Ayotzinapa, los 49 de la guardería ABC, las decenas de miles de asesinad@s y desaparecid@s nacionales y migrantes, l@s pres@s y desaparecid@s polític@s.

Y pensamos que sigue secuestrada la verdad, sigue desaparecida la justicia.

Y pensamos también que hay que respetar la legitimidad y autonomía de su movimiento.

Sus voces, nosotras, nosotros zapatistas las escuchamos de frente. Miles de bases de apoyo zapatistas lo hicieron y sus voces llegaron después a decenas de miles de indígenas. Su voz entonces habló en tzeltal, en chol, en tojolabal, en tzotzil, en zoque, en castilla a nuestro corazón colectivo.

Esas voces tienen juicio, saben de lo que hablan, y es su corazón como el nuestro cuando se hace dolor y rabia. Saben su camino y lo andan.

Se saben ell@s. Nos saben a nosotr@s en rabias y dolores. Nada tenemos que enseñarles nosotros, nosotras. Todo tenemos que aprenderles.

Por eso ahora, cuando su voz pretende ser tapada, silenciada, olvidada o torcida, les mandamos nuestra palabra para abrazarlos.

Por eso decimos que lo primero, más importante y urgente es escuchar a los familiares y compañeros de los desaparecidos y asesinados de Ayotzinapa. Son esas voces las que han tocado el corazón de millones de personas en México y en el mundo.

Son esas voces las que han señalado el dolor y la rabia, las que han denunciado el crimen y han señalado al criminal.

La importancia de esas voces la reconocen, tanto el gobierno, que trata de deslegitimarlas; como los buitres, que tratan de torcerlas.

Busquemos que esas voces retomen su lugar y rumbo.

Esas voces resistieron a la calumnia, resistieron al chantaje, resistieron al soborno. Esas voces no se vendieron, no se rindieron, no claudicaron.

Esas voces son solidarias. Supimos, por ejemplo, que cuando se acumulaban jóvenes en las cárceles, y los “bien portados” les aconsejaban a esas voces que no se detuvieran en l@s pres@s, que su liberación no era lo importante porque de por sí el gobierno estaba “infiltrando” las movilizaciones, las voces dignas y firmes de los familiares y compañeros de los 43 dijeron, palabras más o menos, que para ellos lo de la libertad de los detenidos era parte de la lucha por la presentación de los desaparecidos. O sea que, como quien dice, esas voces no se dejaron chantajear ni compraron la baratija barata de los “infiltrados”.

Cierto, esas voces han tenido la fortuna de encontrar una población receptiva en su par básico: el hartazgo y la empatía. El hartazgo frente a las formas “clásicas” del Poder, y la empatía entre quienes padecen sus abusos y costumbres.

Pero eso ya estaba en calendarios y geografías diversos. Lo que pone a Ayotzinapa en el mapa mundial es la dignidad de los familiares y compañeros de los jóvenes asesinados y desaparecidos. Su tenaz e intransigente insistencia en la búsqueda de justicia y verdad.

Y en su voz se reconocieron muchas y muchos en todo el planeta. En sus palabras hablaron otros dolores y otras rabias.

Y sus palabras nos vinieron a recordar muchas cosas. Por ejemplo:

Que la policía no investiga robos; la policía secuestra, tortura, desaparece y asesina personas con o sin filiación política.

Que las instituciones actuales no son el lugar para encausar la indignación, las instituciones son las que provocan indignación.

Que el sistema no tiene soluciones para el problema porque él es el problema.

Que, desde hace tiempo y en muchas partes:

los gobiernos no gobiernan, simulan;

los representantes no representan; suplantan;

los jueces no imparten justicia, la venden;

los políticos no hacen política, hacen negocios;

las fuerzas públicas del orden no son públicas y no imponen más orden que el del terror al servicio del que tenga más paga;

la legalidad es el disfraz de la ilegitimidad;

los analistas no analizan, trasplantan sus fobias y sus filias a la realidad;

los críticos no critican, asumen y difunden dogmas;

los informadores no informan, producen y distribuyen consignas;

los pensadores no piensan, comulgan con las ruedas de molino de moda;

el crimen no se castiga, se premia;

la ignorancia no se combate, se ensalza;

la pobreza es el pago para quienes producen las riquezas.

Porque resulta, amigos y enemigos, que el capitalismo se nutre de la guerra y de la destrucción.

Porque se acabó la época donde los capitales necesitaban de paz y estabilidad social.

Porque en la nueva jerarquía dentro del capital, el especulativo reina y manda, y es su mundo el de la corrupción, la impunidad y el crimen.

Porque resulta que la pesadilla de Ayotzinapa no es local, ni estatal, ni nacional. Es mundial.

Porque resulta que no es sólo contra jóvenes, ni sólo contra varones. Es una guerra con muchas guerras: la guerra contra lo otro, la guerra contra los pueblos originarios, la guerra contra la juventud, la guerra contra quienes, con su trabajo, hacen andar al mundo, la guerra contra las mujeres.

Porque resulta que el feminicidio es tan añejo, cotidiano y ubicuo en todas las ideologías, que es ya “muerte natural” en los expedientes.

Porque resulta que es una guerra que cada tanto toma nombre en un calendario y una geografía cualesquiera: Erika Kassandra Bravo Caro: mujer, joven, trabajadora, mexicana, 19 años, torturada, asesinada y desollada en el “pacificado” (según las autoridades civiles, militares y mediáticas) estado mexicano de Michoacán. “Un crimen pasional”, dirán, como quien dice “víctimas colaterales”, como quien dice “un problema local en un municipio del provinciano estado mexicano de… (ponga el nombre de cualquier entidad federativa)”, como quien dice “es un hecho aislado, hay que superarlo”.

Porque resulta que Ayotzinapa y Erika no son la excepción, sino la reafirmación de la regla en la guerra capitalista: destruir al enemigo.

Porque resulta que en esa guerra el enemigo somos todas, todos, todo.

Porque resulta que es la guerra contra todo, en todas sus formas y en todas partes.

Porque resulta que de eso se trata, de eso se ha tratado siempre: de una guerra, ahora contra la humanidad.

En esa guerra, l@s de abajo encontraron en los familiares y compañeros de los ausentes de Ayotzinapa un eco amplificado de su historia.

Ya no sólo en su dolor y rabia, sobre todo en su terco empeño de encontrar la justicia.

Y con su voz se terminaron las mentiras del conformismo, del “aguantamos todo”, del “no pasa nada”, de “el cambio está en un@ mism@”.

Pero, en medio del dolor y la rabia, arriba de nuevo revolotean los buitres sobre la extendida mancha de muertes y desapariciones nombradas.

Porque donde un@s cuentan ausencias injustas, otr@s cuentan votos, vidrios, cargos, membretes, encabezados, marchas, firmas, likes, follows.

Pero no hay que dejar que la cuenta que cuenta e importa se quede atrás.

Nosotras, nosotros, zapatistas del EZLN, pensamos que es tan importante lograr que retomen su lugar las voces de los familiares y compañeros de los asesinados y desaparecidos de Ayotzinapa, que hemos decidido:

1.- Ceder nuestro lugar en el Primer Festival Mundial de las Resistencias y las Rebeldías contra el Capitalismo, a los familiares y compañeros de los Normalistas de Ayotzinapa asesinados y desaparecidos. Pensamos que en sus voces y oídos habrá ecos generosos en y para tod@s l@s que, estando o no estando, participarán en el Festival.

2.- Por eso nos estamos dirigiendo a las compañeras y compañeros del Congreso Nacional Indígena en las distintas sedes, a la Comisión Conjunta del CNI-Sexta para el Festival Cultural, y a quienes apoyarían a nuestra delegación en transporte, alojamiento, alimentación, seguridad y salud, para pedirles que dediquen y apliquen sus esfuerzos a los familiares y compañeros de los Normalistas de Ayotzinapa que hoy nos hacen falta a tod@s. Por eso pedimos que los atiendan, escuchen y les hablen como si fueran cualquiera de l@s 20 zapatistas, 10 mujeres y 10 hombres, que formarían nuestra delegación.

3.- Por eso pedimos, respetuosamente, a los familiares y compañeros de los ausentes de Ayotzinapa que acepten nuestra invitación y nombren, de entre ell@s, una delegación de 20 personas, 10 mujeres y 10 hombres, y participen como invitados de honor en el Festival Mundial de las Resistencias y Rebeldías contra el Capitalismo a celebrarse del 21 de diciembre del 2014 al 3 de enero del 2015. Para nosotros, nosotras las zapatistas fue muy importante escucharlos directamente. Creemos que será muy bueno que todas las personas que asistan al festival tengan el mismo honor que nos concedieron. Y creemos también que a ustedes les aportará mucho el conocer otras resistencias y rebeldías hermanas en México y el mundo. Podrán ver entonces lo grande y extendido que es el “no están solos”.

4.- El EZLN participará en el Festival. Nuestro oído atento y respetuoso estará ahí como uno más entre nuestr@s compas de la Sexta. No en templetes ni en lugares especiales. Como sombras estaremos, junto a tod@s, entre tod@s, detrás de tod@s.

5.- Nuestra palabra para la compartición está ya en un video. Se le ha indicado a “Los Tercios Compas” que lo hagan llegar en su oportunidad a las distintas sedes del Festival y a los Medios Libres, Alternativos, Independientes, Autónomos o como se llamen, que son de la Sexta, para que lo difundan, si así lo consideran pertinente, en sus tiempos y modos.

6.- El 31 de diciembre del 2014 y el día primero del año del 2015 será un honor para nosotros recibir, en el caracol de Oventik, como invitados especiales a las mujeres y hombres que, con su dolor y rabia, han levantado en todo el planeta la bandera de la dignidad que abajo y a la izquierda somos.

7.- Y no sólo, también aprovechamos para invitar a todas, todos y todoas de la Sexta nacional e internacional, encapuchad@s o no, a que participen en esta gran compartición, a que hablen de sus historias y a que escuchen a la otra, al otro, a lo otroa.

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De la histeria como método de análisis y guía para la acción.

Nosotras, nosotros, zapatistas, acá estamos. Desde acá los miramos, escuchamos, leemos.

En las recientes movilizaciones por la verdad y la justicia para los normalistas de Ayotzinapa, se ha repetido la disputa por imponer el carácter de las movilizaciones, ahora llegando a la criminalización de quienes coinciden con un estereotipo trabajado: jóvenes, con el rostro cubierto, vestidos de negro, y que son o parecen anarquistas. En suma, son mal portados. Y como tales deben ser expulsados, señalados, detenidos, amarrados, entregados a la policía o a la justa ira de los sectores progresistas.

A esto se ha llegado con reacciones coincidentes o cercanas a la histeria en algunos casos, y a la esquizofrenia en otros, impidiendo una argumentación razonada y un debate necesario.

Aunque ya habíamos presenciado esto antes (en la huelga de la UNAM 1999-2000, en 2005-2006, en 2010-2012), el relanzamiento de este método de análisis y guía para la acción de la izquierda bien portada, permite algunas reflexiones:

Los familiares y compañeros de los asesinados y desaparecidos de Ayotzinapa, como los de decenas de miles de desaparecid@s y asesinad@s, no piden caridad o lástima, demandan verdad y justicia.

¿Quién es quién para decir que esas demandas, que son las de cualquier ser humano en cualquier parte del mundo, tienen que expresarse de tal o cual forma? ¿Quién escribe el “manual de buenos y malos modos” para expresar el dolor, la rabia, la inconformidad?

Pero bueno, se puede y debe debatir cómo abraza más y mejor la palabra “compañer@”. Si con una voz engolada en lo alto de un templete o si con un vidrio roto. Si con un “Trending Topic” o si con una patrulla policial en llamas. Si con un blog o con un grafiti. O tal vez con todas o tal vez con ninguna de ellas, y cada quién con su cada cual crea, construye, levanta su modo de apoyar.

Pero ni siquiera quienes tienen la autoridad moral y la estatura humana para decir “así sí” o “así no”, es decir, los familiares y compañeros de los que faltan de Ayotzinapa, lo han hecho.

Entonces, ¿quién ha otorgado los cargos de comisarios del buen comportamiento para el apoyo y la solidaridad? ¿De dónde viene ese alegre señalar a unos y a otras como “agentes gubernamentales”, “infiltrad@s” y, ¡horror de horrores!, “anarquistas”?

/ Es ridículo que se argumente “ésos no son estudiantes, son anarquistas”. Cualquier anarquista tiene más bagaje cultural y conocimientos científicos y técnicos que el promedio de quienes, como policías del pensamiento, los señalan y piden para ell@s la hoguera. Y ni hablar de quienes enarbolan y se enorgullecen de la estupidez y la ilegalidad como método policíaco (“le guste a quien le guste”) en el gobierno de la Ciudad de México. /

Pero, claro, se puede inventar un monigote a modo (una especie de anarquista insurreccional región 4) y ridiculizarlo confeccionándole un cuerpo teórico caricaturizado, para que así pueda ser despachado sin contratiempos en cualquier ministerio público mediático o judicial (claro, si es grabada en video su detención, si no, pues, ¿quién lo va a extrañar?). Después de todo, la información “periodística” viene de fuentes confiables: las delaciones y la policía política.

No es lo mismo señalar (quien señala acusa, juzga y condena, y demanda que la policía ejecute la sentencia), que debatir. Porque para señalar sólo es necesario estar a la moda (lo que es cómodo, fácil y, bueno, sí, aumentan los “likes” y los “follows”). Para señalar no se necesita una investigación argumentada, basta “postear” algunas fotos.

Así nacen los grandes romances entre l@s “líderes de opinión” y las masas de “seguidores”: la fe ciega sintetizada en 140 caracteres.

Del “yo te sigo y tú me sigues” a “ y vivieron muy felices”, de ahí a “No me amas porque no me das RT ni Fav ni like. Cambiaré de Sinsajo”.

Para debatir hay que investigar (órales: tras que hay diferentes anarquismos; órales reiterado: tras que la “acción directa” no es necesariamente violenta), pensar, argumentar y, ¡arghhh!, lo más peligroso y difícil: razonar.

Debatir es difícil e incómodo. Y hay consecuencias para quien debate (digo, además de los pulgares abajo, los dedos medios arriba y los “ya no te sigo” en cascada).

Ni modos, luego hay gente que no camina por la vida tratando de agradar, conformar, encajar, atraer.

Detrás de cada ser crítico hay una larga lista de “seguidores” desertando, mudándose a donde no haya que pensar y el RT no sea un autogol.

Y cuando el periodismo progre suple las funciones de ministerio público y acusa, interroga, concluye y condena, ¿señala o debate?

¿O se trata de debatir así? ¿L@s anarquistas en las cárceles o perseguid@s o exiliad@s, y las buenas conciencias en los editoriales, los micrófonos y el azul trinar?

Ok, ok, ok. ¿Pero estamos de acuerdo en apoyar a los familiares y compañeros de los asesinados y desaparecidos de Ayotzinapa, o eso ya no importa?

¿Tampoco los infantes de la guardería ABC, los desaparecidos de Coahuila, los migrantes ignorados, los “daños colaterales” de la guerra, la mujeres violentadas y asesinadas todos los días a todas horas en todos los lugares en todas las ideologías?

¿Sólo importan el cambio de nombre de quien se sienta en la silla o el promover el empleo en las empresas de vidrios, cristales y anaqueles?

A quienes insisten en el camino electoral como única y excluyente opción, no se les ha acusado de “infiltrados”, “policías”, “provocadores” o “soldados de la sedena vestidos de civil”. Se les acusa de ilusos, ingenuos, bobos, tontos, buscachambas, oportunistas, intolerantes, ambiciosos, buitres, tiranos y déspotas. Bueno, también de fascistas. Pero no de “infiltrados”, aunque más de un@ cumple a cabalidad con el perfil real de agente gubernamental y policía político.

Sabemos que unos y otros son grandes estrategas (basta ver los logros que han obtenido), piensan, proponen e imponen que “hay que trascender la movilización”. Los unos con marchas bien vestidas y educadas buscando contener y encauzar; los otros con la acción directa, violenta y excluyente de la rabia.

Unos y otros con el afán vanguardista, de élite exclusiva, de dirigir, hegemonizar y homogeneizar la diversidad en modos, tiempos y lugares.

Del “si rompes un vidrio eres infiltrad@” al “si no lo rompes… también”

Para unos y otros lo que vale y cuenta es el centro geográfico y lo que en él converge: el poder político, económico y mediático.

Si no pasa en la ciudad de México, no ocurre, no tiene validez, no cuenta. Lo “histórico” es su patrimonio exclusivo.

No existen para ellos las movilizaciones en Guerrero, Oaxaca, Jalisco, Veracruz, Sonora, y demás rincones de México y del mundo.

Pero como en unos y otros reina la pereza para el análisis crítico, no se dan cuenta de que no es ahí donde está el centro del Poder.

Allá arriba las cosas han cambiado y mucho.

Mientras se siga abandonando el análisis serio y profundo del nuevo carácter del Poder, siguiendo de narices los calendarios de arriba (electorales e institucionales) de una a otra fecha, o el apremio de “algo hay que hacer, lo que sea” manque sea inútil y estéril, se seguirán reiterando los mismos métodos de lucha, los mismos reflujos, las mismas derrotas.


Hacia un debate serio:

Sobre las acciones directas en las marchas de la ciudad de México, el 8 y 20 de noviembre y el 1 de diciembre del 2014, acaso convenga recordar las siguientes palabras de Miguel Amorós:

“En tales eventos la sola presencia de ciudadanistas y aliados suyos ya basta para sembrar la confusión y convertir las mejores intenciones radicales en puro activismo, integrado sin dificultad en el espectáculo y por lo tanto manipulable, como argumento de los gobernantes para justificar los excesos de la fuerza pública o como coartada de los ciudadanistas para justificar el fracaso de sus expectativas. El activismo -violento o sólo ideológico- es el mayor revelador de la obsolescencia de la revuelta al reflejar la pobreza teórica y la debilidad estratégica de los enemigos del capital y del Estado. Acuciados los activistas por la necesidad de hacer “algo”, se apuntan a todos los bombardeos, cayendo por tanto en la trampa mediática y espectacular, que los tacha de gamberros o de provocadores. El resultado no es útil más que para los gobiernos, los partidos o los seudomovimientos, basura que si existen es para impedir la más remota posibilidad de una lucha autónoma o de un pensamiento revolucionario”. Amorós, Miguel. “El Ocaso de la Revuelta” Octubre del 2001. En “Golpes y Contragolpes” Pepitas de calabaza ed. & Oxígeno dis. España. 2005.


Lo que sigue: requisitos para manifestarse:

Ellos: credencial del INE o cédula de identidad, comprobante de domicilio (si no tiene casa propia, copia del contrato de arrendamiento; si la tiene hipotecada, ¿qué hace usted aquí?), saco y corbata (no, smoking no, no hay que exagerar todavía, ése es para cuando crucemos triunfantes, sobre los hombros de la muchedumbre, la sagrada puerta que los inconscientes pretendieron destruir), manos y cara limpias, sin tatuajes visibles, sin piercings, y sin peinados estrafalarios (estrafalarios: todo lo que no aparezca en las revistas de moda), zapatos de vestir (nada de tenis o botas), firmar una carta-compromiso donde se obligue a respetar todo signo de autoridad y/o de poder en cualquiera de sus acepciones, así como señalar cualquier actitud o intención de separarse de estas reglas.

Ellas: lo mismo pero con traje sastre. Oh, lo lamento, sí, tiene que peinarse.

Elloas: no califican para manifestarse. Por favor proceda al siguiente closet.


De la vanguardia del proletariado y los bien y mal portados:

Les avisamos, porque creemos que no saben, que el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) nos negó, al CNI y al EZLN, el préstamo de una de sus instalaciones para la celebración de los actos culturales, en el DF, del Primer Festival Mundial de las Resistencias y las Rebeldías contra el Capitalismo: “Donde los de arriba destruyen, los de abajo reconstruimos”.

Antes de la campaña de “pórtese bien y diga NO a las capuchas”, el SME había otorgado, generoso, uno de sus locales para la fiesta cultural. Conforme fue avanzando la campaña de “no temas al Estado, témele a lo diferente”, fueron apareciendo los pretextos que preparaban el camino: “es que son vacaciones, no hay quien cuide, no vamos a pasar la navidad así”.

Después fueron más claros y nos dijeron: “que un sector dentro del SME estaba en contra de lo que se hacía en solidaridad con otras luchas, que en asamblea se había planteado la necesidad de parar ese asunto de estar metidos con los de Ayotzinapa, que no era posible estar, por un lado negociando con el gobierno y, por el otro lado, metidos con un movimiento de jóvenes encabronados, encapuchados, que estaban haciendo acciones como las de Palacio; y que habían tenido que parar lo de la llegada de los jóvenes que querían hacer parada en el deportivo (se refiere al lugar, propiedad del SME, que iban a prestar), cuando llegaran las caravanas, que luego ustedes (la Sexta y el CNI) y sus encapuchados (en el papel de los encapuchados: el EZLN) queriendo hacer su festival, que no se puede, que búsquense otro lugar, que esperan que los comprendamos”.

Dijeron más cosas, pero se refieren a cuestiones internas del SME que no nos corresponde repetir ni difundir.

¿Qué tal? Los compas del Congreso Nacional Indígena habían propuesto que fuera en un local del SME como un reconocimiento y saludo a su lucha y resistencia, y nosotros apoyamos su propuesta. Y todavía por ahí hay quien piensa que las purgas serán hasta el improbable momento en que la vanguardia proletaria tome el Poder.

Y pues nosotras, nosotros los zapatistas comprendemos. Pero no entendemos. No entendemos cómo fue que un movimiento que ha padecido una campaña con toda clase de calumnias, mentiras y hostigamientos (aún mayor que la que ahora padecen jóvenes, anarquistas y no anarquistas, encapuchados y no encapuchados, estudiantes y estudiosos) como el SME, se rindió a la moda de criminalizar a lo diferente. No entendemos cómo es que suscriben la moda en turno y deciden entrar al “aro” de las buenas conciencias y deslindarse de quienes no sólo los respeta(ba)n, también los admira(ba)n. ¿Es ese deslinde parte de los principios del nuevo partido político que construyen? ¿Es parte de la celebración de sus 100 años?

Hubiera sido más fácil hacer como ahora hacen en la Ciudad de México, y poner un letrero a la entrada que rezara “No se admiten encapuchados” y ya. No hubiéramos entrado nosotros, cierto, pero su lucha de ustedes se hubiera visto vivificada con todos los colores que son el color de la tierra en el Congreso Nacional Indígena, así como con la diversidad de resistencias y rebeldías que, aunque no tengan locales para hacer fiestas culturales, florecen en varios rincones de México y el mundo.

Como quiera, en nuestras limitadas posibilidades, seguiremos apoyando su justa lucha. Y, por supuesto, les mandamos la invitación para el Festival.


Elija la respuesta correcta:

“Viles encapuchados” (o equivalentes con los nuevos sinónimos: “anarquistas”, “infiltrados” “provocadores”, “estudiantes”, “jóvenes”). Esto lo dijo, lo tuiteó, lo declaró, lo firmó, lo cantó, lo pintó, lo dibujó, lo pensó…

a).- un o una articulista, intelectual, caricaturista, periodista, locutor de los medios conservadores de paga.

b).- una o un articulista, intelectual, caricaturista, periodista, locutor de los medios progresistas de paga.

c).- una o un artista conservador.

d).- un o una artista progresista.

e).- un general del ejército federal.

f).- un líder de la patronal.

g).- un líder sindical obrero de la vanguardia del proletariado revolucionario.

h).- un líder de un partido político alineado a la derecha.

i).- un líder de un partido político alineado más a la derecha.

j).- un líder de un partido político alineado… Ya, en resumen: un líder de un partido político cualquiera.

k).- Epi.

l).- Enrique Krauze.

m).- todos los anteriores.

Resultado: Cualquier letra que haya seleccionado es correcta. Si eligió la última opción, usted no sólo ha acertado, también ha hecho un monitoreo exhaustivo de redes sociales y medios de paga y libres. No sabemos si felicitarle o darle el pésame. Lo dicho: en los tiempos actuales, si no estás bien confundido es que no estás bien informado.


En el balcón de las redes sociales:

Un tuit modelo de la gente bien después de la marcha del 20 de noviembre del 2014 en la ciudad de México: “¿por qué la policía detuvo arbitrariamente a civiles en lugar de detener a los anarquistas?” Ojo: note usted no sólo que a los anarquistas está bien detenerlos arbitrariamente, también que no son “civiles”.

Un comentario de la gente bien frente a una foto de la policía del DF en modo “legusteaquienleguste” golpeando a una familia en los alrededores del zócalo del DF el 20 de noviembre del 2014: “Yo los conozco y ésos no son anarquistas”. Ojo: si nadie lo conoce o es anarquista, se merece esos golpes.

Un argumento de la gente bien al inicio del movimiento, o después, no importa: “De seguro esos ayotzinacos se lo buscaron, quién les manda andar de anarquistas”. Ojo: sin comentarios.



El Diálogo Imposible:

“¿Cómo que no entiendes cómo está eso de encapuchados igual a anarquistas igual a infiltrados? Mira, esa gente no quiere hacer política, sólo quiere hacer desorden. Eso quiere decir anarquismo: desorden. Lo de cubrirse el rostro es por cobardía. Y lo de infiltrados es porque sirven al gobierno. ¿Qué? Sí también están encapuchados los zapatistas y estaban encapuchados quienes se enfrentaron a Ulises Ruiz en Oaxaca, y algunos de los que ahora se movilizan en Guerrero y Oaxaca. Ah, pero ésos no están aquí, en nuestra ciudad (el “nuestra” ha sido remarcado con una mirada de advertencia). Los zapatistas, los oaxaquitas y los de guerrero, bueno, pues son inditos de buen corazón. Claro, sin dirección política clara. Y están lejos, se les puede mandar ayuda humanitaria, que es como nosotros llamamos a deshacernos de lo que ya no sirve o se ha vuelto inútil, o peor aún, pasado de moda. Pero estos pinches anarquistas están aquí, toman nuestras calles (se repite la mirada amenazante en el “nuestras”) y, ¿cómo te diré?, pues arruinan el paisaje. Un@ aquí esforzándose por hacer un buen happening muy en la onda retro, los sixties, ¿me entiendes?, muy de amor y paz, de era acuario, flores, canciones, drogas blandas, smartdrinks, buena vibra pues. Mira, tengo una aplicación en mi fon que despide luces con tonalidades acordes a lo que me meto. ¿Eh? No, yo no marcho en un contingente, yo camino por el camellón, me subo a… No, no es para ver mejor la marcha, es para que las masas me vean mejor. Mira chavo, chava o lo que seas, las manifestaciones aquí deben ser como ir al club, ¿me entiendes? Se trata no de protestar sino de vernos entre nosotros, saludarnos, y al día siguiente confirmar que somos los que somos, no en la sección de sociales, sino en la de nacionales. Además, esto de Ayotzi… No, ya nadie dice Ayotzinapa, es más cool decir “Ayotzi”. Bueno, pues te decía que Ayotzi tiene repercusión internacional o sea que nos da un aire muy cosmopolita. Qué socialités ni qué nada, eso es para las derechas. Nosotros, las izquierdas modernas, nos damos a conocer en estos eventos. En la próxima, si esos nacos no se reiteran, estamos viendo de traer a Mijares. Sí, para que nos cante ésa de “soldado del amor”. Y para estar a tono que venga también Arjona y se aviente con ésa de “soldado raso”. Sí, se va a ver súper todos marchando al ritmo, tomados de la mano con los guardias presidenciales y los policías. Tal vez mejor de noche y sacamos los encendedores y movemos los brazos al compás de “soldado del amor, en esta guerra entre tú y yo…” y con Arjona “voy marcando el paso, mientras sobrevivo. No tengo coraje, me ganó el olvido”. Sí, ya estamos viendo de que, en la próxima, Eugenio Derbez sea el orador principal. ¡Será genial! ¡Infiltraremos a Televisa y la pondremos de nuestro lado! ¿Eh? No, ya no vamos a pedir que renuncie Peña… Pues porque ya se pasó la fecha, ahora tenemos que prepararnos para el 2018. ¿Eh? Qué importan las demandas originales de los de allá. Cierto, pobrecitos, pero por eso mismo deben aceptar la dirección de los que saben, o sea de nosotros. Mira, lo que este país necesita no es una revolución, sino un buen “feat” masivo o sea nosotros en el papel principal y único, y la plebe en los coros o de tramoyistas, sí, la historia que vale la pena es una “selfie” con nosotros en primer plano y las masas atrás y abajo, embelesadas, aclamándonos, y… sí, ya tengo las palabras que voy a decir cuando me supliquen que suba al templete… ¡Ey! ¡Espera! ¿Por qué te niegas al diálogo? ¡Pinche anarco! ¡Y mejor ponte una capucha porque desde lejos se te nota lo naco! ¡Ah, por eso este país no avanza! Pero ya le tomé la foto, ahora la subo a mi feis para que anoten a otro infiltrado, ¿o era infiltrada? Bueno, no me fijé bien, y es que vestía muy de hueva, muy de cliché. Me dueles México…”



Otras líneas de investigación:

1.- Las tres palabras que les valieron, a Abarca estar bajo protección en el penal del Altiplano, y el arraigo a su dama de hierro región 4, ambos fuera del alcance de los medios: “fueron los federales”. Después de eso, ya no les preguntaron más. No porque no quisieran saber, sino porque ya sabían.

2.- Ahora que allá arriba sí están contemplando seriamente la posibilidad del “relevo” en Los Pinos (de ahí la súbita elocuencia de los titulares de marina y sedena, y los caóticos deslindes del poder mediático), quienes pedían hasta antes del 1 de diciembre la renuncia de Peña Nieto, ¿ahora van a sacar un documento que se llame “La Defensa de las Instituciones y el Rechazo a la Renuncia Presidencial. Versión junio de 1996, actualizada al 2014-2015??



Señalar y delatar en serio:

1.- El análisis que adjudica la responsabilidad de la represión a las acciones directas violentas de grupos “anarquistas”, debería ser consecuente y, en el caso de México, también hacer responsable de la represión a quien develó el escándalo de la llamada “casa blanca” provocando el enojo de la pareja presidencial (aunque luego compensó asumiendo las funciones de Ministerio Público). Pero no, el reparto de culpas también es de clase. Y corresponde a los bien portados enarbolar la campaña de criminalización de los jóvenes pobres (según la secuencia de equivalencias: infiltrado = encapuchado = anarquista = joven = pobre), que es la misma que, en su tiempo, echó a andar la larga pesadilla ahora llamada “Ayotzinapa”.

2.- Según lo último que vemos, leemos y escuchamos, los infiltrados comprobados no se cubren el rostro. Infiltrados por el gobierno de la Ciudad de México (“la izquierda institucional como alternativa”) y sus empleados, han sido filmados agrediendo a manifestantes, haciendo detenciones arbitrarias y “sembrando” capuchas en los agredidos.

Ahora bien, siguiendo el método de análisis aconsejado por la histeria y la lógica impecable de los policías del pensamiento y el buen vestir, es de esperar que todas las personas que no marchen encapuchadas son potenciales “infiltrados” y deben ser señaladas, detenidas y puestas a disposición de la autoridad “para que dejen a los encapuchados manifestarse por sus demandas”. Así que ahora, cuando en las marchas vean a alguien no encapuchado, deberían señalarlo y expulsarlo al son del estribillo “no a la violencia, no a la violencia”.

3.- Un poco de memoria: ¿No son quienes ahora critican las acciones “violentas” contra el patrimonio “histórico”, comercial y financiero en las manifestaciones por Ayotzinapa en el DF, los mismos que bloquearon bancos, centros comerciales, se plantaron “históricamente” en Reforma en 2006, y hostigaron a las empleadas del uniforme naranja por ser “cómplices” del fraude electoral del 2012? ¡Ah! sí, es que es más grave un fraude electoral que 43 indígenas desaparecidos y decenas de miles de personas en la misma situación.

4.- El clamor de la histérica campaña ha tenido eco y cosecha sus primeros triunfos: unos vivales son detenidos en una caseta, lejos de la marcha, mientras recolectaban apoyo en beneficio propio; son amarrados y exhibidos triunfalmente en la “toma de la ciudad de México” el 6 de diciembre del 2014. Luego, por la magia de los medios, se convierten en “infiltrados” en la marcha, y se señala que hay entre ellos al menos un policía y un militar. Del supuesto policía, nada. El supuesto militar: tiene 17 años y “confesó” que en un mes entraría al ejército. Nadie se molestó en recordar que todos los jóvenes mexicanos, al cumplir 18 años, deben cumplir con el Servicio Militar Nacional. Como quiera, la acción fue aplaudida. Se espera que la histeria como método de análisis y guía para la acción llegará a su tope cuando haya un linchamiento. Entonces tod@s voltearán hacia otro lado.



El temido desenlace en 6 tiempos de una renuncia (complete los nombres):

1.- Un partido en crisis terminal. Card_ renuncia al partido: “seguiré como un ciudadano más”, declara.

2.- Ante la crisis de la política partidaria, empieza a ser alentada la “opción ciudadana”. En la prensa y círculos progres se empieza a hablar del surgimiento del “Card_ísmo social”.

3.- Crece el movimiento y se emplaza a todos a la unidad incondicional en torno al “ciudadano” Card_.

4.- Lop_ se niega.

5.- Nuevo fraude electoral. Una gran concentración en el zócalo capitalino. Entre los manifestantes se pueden apreciar algunas cartulinas que reproducen las últimas caricaturas de los moneros progres: “Los de Ayotzinapa son un invento de Salinas” es el común denominador. En su turno en el templete, Ele_ menciona a Lop_. Gran abucheo y silbidos de las masas. Al otro día Ele_ aclara que mencionó a Lop_ sin malicia y que, en lo personal, le tiene gran aprecio.

6.- Después del plantón de rigor, Card_ anuncia que hay que seguir en la lucha… creando un nuevo partido para contender en las próximas elecciones. No, si gana, ya no irían Epi a comunicación social, ni el tonto del desfiladero a vocero presidencial. ¿O sí? Gulp.



La historia que no cuenta para los happenings progresistas:

Sí, hay quien recuerda que el 6 de diciembre de este año se cumplieron 100 de la entrada de los ejércitos villistas y zapatistas a la Ciudad de México. Nosotros, en cambio, recordamos el zapatista gesto negativo y de desprecio frente a la silla presidencial: “cuando alguien bueno se sienta ahí, se hace malo; cuando es malo, se hace peor”, dicen que dijo el jefe del Ejército Libertador del Sur. Y si no lo dijo, seguro lo pensó.



Consejos no pedidos y que, por supuesto, nadie va a seguir:

1.- Basta de buscar su Sinsajo. Dejen el tren de la desilusión, ahí la próxima estación es “apatía y cinismo”. Su destino final: “la derrota”.

2.- No se claven en los trending topic o como se diga. Lo mismo en tuits de gente “famosa”, “líderes de opinión” o gente supuestamente “inteligente”. Busquen los tuits de la gente común. Encontrarán ahí verdaderas joyas literarias en miniatura y pensamientos de ésos que valen la pena, es decir, los que obligan a pensar. Ahí no hay tuit pequeño.

Los trending topic (los “temas del momento”) sólo sirven como espejo deformado y son tan ridículos como un salón de masturbación masiva: al final terminan todos insatisfechos y batidos. Y llega un momento en que los tuits son como diálogo de película porno: “¡oh! ¡sí, sí, así, no pares!”. ¿O es un gran mérito ganarle al hashtag #WeLoveYourNewHairJustin o al de #Sammy?

3.- Valorar a una persona por el número de seguidores y no por sus pensamientos y acciones es ocioso e inútil.

Si la mierda tuviera feisbuc, tendría “likes” (y “licks”) de cientos de miles de millones de moscas.

4.- En defensa de las redes sociales, o más bien en defensa del uso de las redes sociales, pensamos que son también una compartición si se elige a dónde dirigir la mirada y el oído.

Hay grandes escritoras y escritores, pensadoras y pensadores, analistas y critíc@s, luchador@ sociales que no aparecen ni aparecerán en los grandes medios de comunicación de paga. Y much@s de ell@s no porque no l@s “descubran”, sino porque han elegido otro canal para expresarse. Esto no sólo hay que saludarlo, también alimentarlo.

5.- Pero, por grandes que sean las posibilidades de las redes sociales, también lo son sus limitaciones. Además de lo obvio, es decir, de que no se pueden tuitear silencios y miradas, aunque es gigantesco el universo de su quehacer, sigue siendo más grande el universo que queda excluido.

Las redes sociales no sirven para suplantar la comunicación básica (mirar, hablar, escuchar, tocar, oler, gustar), sino para potenciarla.

“Si no está en tuiter no existe”, remeda la caduca sentencia “si no está en los medios no existe”.

Aunque no lo crean, hay muchos mundos afuera del espacio cibernético. Y vale la pena asomarse a ellos.



Ahí nos estamos vimos viendo:

Sí, ya sabemos que somos incómod@s para unos y otros. Para unos somos radicales, para otros somos reformistas.

Tod@s, arriba y abajo, tendrán que tragarse esto:



    Acá abajo, cada vez somos más
    quienes nos empeñamos en luchar
    sin suplicar perdón por ser lo que somos
    y sin pedir permiso para serlo.


Sale.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Moisés.

México, 12 de Diciembre del 2014. En el año 20 del inicio de la guerra contra el olvido.

Nota: Monitoreo de medios de paga, de medios libres, autónomos, independientes, alternativos o como se llamen, y de redes sociales, así como el aporte desinteresado de sarcasmos, diván psicoanalítico gratuito, tips de investigación, consejos inútiles, camisa de fuerza de 140 caracteres en algunas partes y otros efectos especiales: contribución de “Los Tercios Compas” que, como su nombre lo indica, no son medios, ni libres, ni autónomos, ni alternativos pero son compas. Copyrights anulados por usar capucha. Se puede citar, recitar y reciclar señalando la fuente como “infiltrada”. Se autoriza la reproducción total o parcial frente a la tira con uniforme y sin uniforme, sea que esté detrás de un arma, un escudo, una cámara, un micrófono, un esmarfon, una tablet, o en el espacio cibernético.

Damos fe: “Winter is coming, así que no olviden sus cobijas” (uno de los Stark en la próxima temporada de Game of Thrones. Spoil cortesía de “Los Tercios Compas”. Nah, no hay por qué darlas).
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Centro de Documentación sobre Zapatismo -CEDOZ-
http://www.cedoz.org  
cedoz@cedoz.org 
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divendres, 12 de desembre del 2014

Desde París: ¡ Todos somos Ayotzinapa ! ¡Vivos los queremos! Paris : Nous sommes tous Ayotzinapa! Nous les voulons de retour vivants !



Desde París: ¡ Todos somos Ayotzinapa ! ¡Vivos los queremos!
Paris : Nous sommes tous Ayotzinapa! Nous les voulons de retour vivants !

Compañeros y compañeras;

10 de diciembre de 2014

El día 7 de diciembre hombres, mujeres y niños, organizaciones, colectivos
y estudiantes de distintos horizontes, salieron a las calles de la ciudad
de París para gritar las consignas que hoy dan la vuelta al rededor del
mundo y que como un eco colectivo resuenan: ¡Todos somos Ayotzinapa !
¡Vivos se los llevaron, Vivos los queremos!  ¡Fuera Peña!... ¡Que se vayan
todos! Contando del 1 al 43 para finalizar con la palabra Justicia, los
manifestantes hacían una sola voz, tal y como se escucha por doquier desde
ese 26 de septiembre. Ese día, se recibió la noticia de que uno de los 43
estudiantes ya había sido identificado por los peritos Argentinos, se
trataba del joven de 19 años Alexander Mora Venancio. Hoy pensamos en él y
damos el pésame a sus familiares, a sus amigos, a sus compañeros.  Estos
últimos años, los pesames no han faltado, el sistema nos ha empujado a
repetirlos en varios rincones del mundo; aquí, un 26 pero del mes de
octubre se encontró el cuerpo sin vida de Rémi Fraisse, estudiante de 21
años asesinado por la policía francesa... como Alexandre y tantos miles
mas.

Como dijo el padre de Alexander Mora “su delito fue presionar y gritarle
al gobierno, que no hizo caso a sus peticiones. Pero se toparon con esos
malditos policías “

Los 43 estudiantes desaparecidos han abierto la puerta para que el México
lastimado, donde la desaparición, la muerte y el encierro son cosas
cotidianas, sea conocido tal cual es pese a las mentiras y montajes
mediaticos...ya no se puede ocultar, ya es demasiado, bastante.

En este contexto, la solidaridad nos cobija y cada quien tiene algo que
hacer para contener la rabia y la tristeza, cada quien tiene algo que
decir para que esta rabia sea escuchada y encuentre ecos y ventanas en
otros corazones ; hoy nosotros teníamos algo que hacer por mínimo que
fuera, decidimos salir a gritar con la gente que esta dolida y harta de
tanto desprecio, pisoteo y muerte. Mientras la manifestación andaba su
paso, distribuimos volantes con la historia de los presos y presas que
están encerrados por ser jóvenes, por haberse manifestado, por ser
rebeldes, por ser estudiantes, hoy salimos  para exigir la libertad de
todos aquellos que desde el 5 de noviembre pasado se encuentran tras las
rejas, y han sido objeto de todo tipo de señalamientos por parte de la
prensa vendida y las autoridades, hoy exigimos la libertad inmediata de
Luis Fernando Sotelo, Jacqueline Santana y Bryan Reyes, nos solidarizamos
de igual manera con los compañero-a-s bajo proceso detenidos el 20 de
noviembre y exigimos un alto al montaje y persecución contra varios
compañeros, como en el caso de Mario González García.

En estos caminares siempre aprendemos algo, tal vez a seguir con mas
fuerza ante lo que nos espera, que no sera fácil, hay que defender
nuestros sueños mientras la vida lo permite y cueste lo que cueste.

VIVOS LOS QUEREMOS!
Lo que mas duele no es la muerte, es el olvido!
Nous sommes tous Ayotzinapa !

Les Trois passants (Libérons-Les !)
Terre et Liberté pour Arauco

EL DERECHO A LA MOVILIDAD AL SERVICIO DE LA REPRESIÓN

*#LeyAntiMarchas*

*EL DERECHO A LA MOVILIDAD AL SERVICIO DE LA REPRESIÓN*

El grito de #AyotzinapaSomosTodos ha crecido y aglutinado las rabias de
todo un país que padece una violencia cotidiana que quienes ejercen el
poder del Estado no solo no han frenado sino que en muchos caso la
favorecen.  El grito acumulado por los niños quemados en la guardería ABC;
por los migrantes asesinados y desaparecidos;  por los despojos de
territorios indígenas y urbanos en favor de grandes empresas privadas; por
los constantes asesinatos y masacres en todo el país; por las políticas
económicas que polarizan cada vez más; por las muchas casas blancas con las
que los funcionarios públicos hacen de la injusticia un palacio de cinismo;
 por los incesantes agravios del poder; ese grito se ha transformado en el
#YaMeCansé con el que México y el mundo responden a la incompetencia y
mezquindad de una clase política incapaz de reconocer que fracasó en su
obligación de representar al pueblo, una clase política que ejecuta
cotidianamente estrategias para ocultar la realidad, para mantener
funcionando un sistema en donde el “orden institucional” existe al mismo
tiempo como poder público que como crimen organizado.

El gobierno federal y los gobiernos estatales, en lugar de buscar
herramientas jurídicas y políticas para tratar de enmendar sus errores y
pagar por sus crímenes, para tratar de desarmar el sistema de corrupción
que es el poder público en México, hace todo tipo de acrobacias políticas,
mediáticas y jurídicas para que sean aquellos que sufren sus injusticias
quienes además paguen el precio de las mismas, buscando formas para poder
reprimir con la misma brutalidad pero sin consecuencias legales o
políticas, para profundizar aún más este sistema de corrupción e impunidad.

La estrategia de Peña Nieto en Guerrero consiste en una mayor
militarización y en la construcción de un nuevo cuartel militar en Iguala,
lo que parece más un plan de contrainsurgencia que de seguridad, sobre todo
cuando aquel 26 de septiembre el ejército, cuando menos no tuvo la
capacidad o la voluntad de evitar o detener la tragedia. Desde la clase
política proponen crear una fiscalía anticorrupción, para sumarla a la
infinidad de fiscalías especiales para todo tipo de tragedias que maquillan
más de lo que resuelven. Además, a nivel nacional promueven una reforma
constitucional que sienta las bases para justificar la represión de
manifestaciones usando oportunistamente el discurso del derecho a la
“movilidad universal”. Abriendo la puerta a más leyes como la #LeyBala en
Puebla o la Ley de Movilidad de la Ciudad de México y dando pie a más
tragedias como la de José Luis Alberto Tlahuitle Tamayo (en Puebla) y Juan
Francisco Kuykendall (en el Distrito Federal).

La preocupación de Enrique Peña Nieto, de los gobernadores y legisladores
es clara, no es por resolver la profunda crisis que vive el país, sino por
cómo contener la indignación y la rabia que crece en las calles y en todos
los rincones de México, en sus palabras para “dejar atrás el dolor” y
seguir con los negocios pendientes para “mover a México”.  Lo que buscan
realmente es cegar los ojos del mundo y cortar los dedos que los señalan y
los denuncian.

Con la reforma al artículo 11 Constitucional se garantiza *“el derecho de
toda persona a la movilidad universal*” abriéndose así un riesgo a que la
movilidad de las personas se ponga por encima del derecho a la libre
manifestación y expresión. Con la reforma al artículo 73 Constitucional se
faculta al Congreso para expedir leyes que reglamenten la movilidad
universal y la garanticen, lo que abre la posibilidad de que en una ley
reglamentaria se restrinja aun más el derecho a la protesta.

Hace unos meses en las leyes antiprotesta aprobadas en el Distrito Federal,
Quintana Roo, Chiapas y la #LeyBala en Puebla se veían visos de lo que
ahora pretenden con la reforma a los artículos 11 y 73 de la Constitución.
Se notaba que la tendencia era que en los estados se aprobaran leyes que
permitieran “por fin” ilegalizar las marchas y en algunos casos (como el de
Puebla) legalizar la agresión por parte de la policía a los manifestantes.
 En
esto, la estrategia del gobierno federal  parece ser lanzar iniciativas de
represión y lograr que los estados asuman los costos políticos de su
ejecución (porque los gobiernos locales están lo suficientemente ávidos de
reprimir). No será difícil saber cuáles serán las aplicaciones e
implicaciones locales de estas reformas, después de escuchar las
declaraciones del gobernador de Sinaloa que para referirse a detenciones
durante protestas habla de “levantones”; después de ver el empecinamiento
del gobierno de Rafael Moreno Valle por jugar una caprichosa partida de “
*monopoly*” con todo el estado de Puebla a costa de brutales e ilegales
despojos, detenciones arbitrarias, prisión política y represión
constante;  después de ver que este país está repleto de Abarcas en todos
los niveles de gobierno, en todos los ámbitos institucionales.

Una característica del Estado en México es que las leyes rara vez operan
cuando se trata de exigir justicia, de defender al débil; sin embargo son
increíblemente eficaces cuando se trata de despojar territorios, de
reprimir al que protesta, de proteger al poderoso. Ese uso discrecional de
la ley permite que los “derechos” no solo no sean exigibles sino que se
utilicen para coartar y violentar aún más nuestros derechos. Por lo tanto
las leyes no garantizan derechos, permiten y legalizan violaciones a estos.
Por eso mismo es importante no dejar pasar estas nuevas reformas, es
necesario evitar que en estos momentos se aprueben este tipo de
modificaciones. Por ello una de las herramientas que tenemos a la mano es
presionar a los senadores que en los próximos días rediscutirán estas
modificaciones constitucionales.

*Nodo de Derechos Humanos*
www.nodho.org

comunicación@nodho.org

Tw: @nodho

Fb: /nodo.derechos.humanos

dimarts, 18 de novembre del 2014

Palabras del Comandante Javier, dando la bienvenida en el caracol de Oventik a la caravana de Ayotzinapa...

 http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2014/11/15/palabras-del-comandante-javier-dando-la-bienvenida-en-el-caracol-de-oventik-a-la-caravana-de-ayotzinapa-el-15-de-noviembre-del-2014/

Palabras del Comandante Javier, dando la bienvenida en el caracol de Oventik a la caravana de Ayotzinapa
15 de noviembre del 2014.

Hermanas y hermanos padres de familia de los 43 desaparecidos normalistas, Estudiantes y Maestros de la normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, del estado de Guerrero.
Muy buenas tardes a todos y todas.

A nombre de nuestros miles de compañeros y compañeras bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, les damos la más cordial bienvenida a este humilde centro Caracol II de Oventik, Resistencia y Rebeldía por la Humanidad, de la Zona Altos de Chiapas, México.

Estamos presentes los representantes de nuestros pueblos zapatistas y que los recibimos con los brazos abiertos para escucharles sus palabras.

¡Que no están solos!, ¡que su dolor es nuestro dolor!, ¡que su rabia es nuestra digna rabia!

y que estamos apoyando en los hechos por la exigencia de la aparición con vida de los 43 normalistas desaparecidos por el acto criminal de los malos gobiernos, siéntense que están en sus casas que este lugar es para todos y todas los que luchan.

Gracias.


http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2014/11/15/palabras-del-comandante-tacho-en-el-inicio-del-encuentro-del-ezln-con-la-caravana-de-ayotzinapa-el-15-de-noviembre-del-2014/


Palabras del Comandante Tacho en el inicio del encuentro del EZLN con la caravana de Ayotzinapa

15 de noviembre del 2014.

Compañeras y compañeros:

Padres y madres de familia de los jóvenes estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, estado de Guerrero, México.

A los estudiantes y todos los que acompañan esta caravana y todos los que nos encontramos aquí.

En nombre de los niños, niñas, jóvenes, jóvenas, hombres, mujeres, ancianos y ancianas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, les damos la bienvenida en este caracol de Oventik, Caracol II Resistencia y Rebeldía por la Humanidad.


Compañeras y compañeros:

Nosotros el Ejército Zapatista de Liberación Nacional queremos escuchar sus palabras de dolor y sus rabias que también es nuestra.

Nosotros no queremos saber si están quemando presidencias municipales ni cuántos carros quemados, ni puertas, ni palacios.

Nosotros queremos escuchar su dolor, sus rabias y sus angustias de saber en dónde están sus jóvenes estudiantes.

También queremos decirles que nosotros y nosotras los zapatistas, los hemos acompañado en las protestas y movilizaciones que se han realizado en México y en el mundo, aunque en los medios de paga no aparezcamos con nuestros actos de dolor y de rabia, pero sí queremos decirles que los hemos acompañado con hechos reales y verdaderos.

Por eso nosotros queremos que nos hablen y nosotros les queremos escuchar.

Si nos hubieran avisado unos días antes, los que los estuviéramos recibiendo y escuchando sería mucho más grande que los que hoy los estamos recibiendo, como no se imaginan.

Esta representación que hoy nos encontramos aquí, los estamos recibiendo con todo el corazón para escucharles su dolor y su rabia.

Es todo.




http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2014/11/15/palabras-de-la-comandancia-general-del-ezln-en-voz-del-subcomandante-insurgente-moises-al-terminar-el-acto-con-la-caravana-de-familiares-de-desaparecidos-y-estudiantes-de-ayotzinapa-en-el-caracol-d/

Palabras de la Comandancia General del EZLN, en voz del Subcomandante Insurgente Moisés, al terminar el acto con la caravana de familiares de desaparecidos y estudiantes de Ayotzinapa, en el caracol de Oventik, el día 15 de noviembre del 2014.

Madres, Padres y Familiares de nuestros hermanos asesinados y desaparecidos en Iguala, Guerrero:
Estudiantes de la Escuela Normal “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, Guerrero:


Hermanos y hermanas:

Agradecemos de todo corazón que nos hayan dado su palabra.

Sabemos que para poder traernos esa palabra directa, sin intermediarios, sin interpretaciones ajenas, tuvieron que viajar muchas horas y padecer cansancio, hambre, sueño.

Sabemos también que para ustedes ese sacrificio es parte del deber que sienten.

El deber de no abandonar a los compañeros desaparecidos por los malos gobiernos, de no venderlos, de no olvidarlos.

Por ese deber es que iniciaron su lucha aun cuando no se les hacía el menor caso y los hermanos hoy desaparecidos eran catalogados como “pelones”, “novatos”, “revoltosos”, “futuros delincuentes que se lo merecían”, “porros”, “radicales”, “nacos”, “agitadores”.

Así los llamaron muchos de los que ahora se amontonan alrededor de su digna rabia por moda o conveniencia, cuando entonces querían culpar a la Normal Raúl Isidro Burgos de la desgracia.

Todavía hay quienes allá arriba lo siguen intentando, queriendo distraer así y esconder al verdadero culpable.

Por ese deber ustedes empezaron a hablar, a gritar, a explicar, a contar, a usar la palabra con coraje, con digna rabia.

Hoy, en el montón de palabras huecas que otros y otras arrojan sobre su digna causa, ahora se pelean ya por quién hizo que fueran conocidos, escuchados, comprendidos, abrazados.

Tal vez no se los han dicho, pero han sido ustedes, los familiares y compañeros de los estudiantes muertos y desaparecidos quienes han conseguido, con la fuerza de su dolor, y de ese dolor convertido en rabia digna y noble, que muchas, muchos, en México y el Mundo, despierten, pregunten, cuestionen.

Por eso les damos las gracias.

No sólo por habernos honrado con traer su palabra hasta nuestros oídos, humildes como somos: sin impacto mediático; sin contactos con los malos gobiernos; sin capacidad ni conocimientos para acompañarlos, hombro con hombro, en el incesante ir y venir buscando a sus seres queridos que ya lo son también para millones que no los conocieron; sin las palabras suficientes para darles consuelo, alivio, esperanza.

También y sobre todo, les damos las gracias por su heroico empeño, su sabia terquedad de nombrar a los desaparecidos frente a los responsables de su desgracia, de demandar justicia frente a la soberbia del poderoso, de enseñar rebeldía y resistencia frente al conformismo y el cinismo.

Queremos darles las gracias por las enseñanzas que nos han dado y nos están dando.

Es terrible y maravilloso que familiares y estudiantes pobres y humildes que aspiran a ser maestros, se hayan convertido en los mejores profesores que han visto los cielos de este país en los últimos años.


Hermanos y hermanas:

Su palabra fue y es para nosotros una fuerza.

Es como si un alimento nos hubieran dado aunque lejos estuviéramos, aunque no nos conociéramos, aunque nos separaran los calendarios y las geografías, es decir, el tiempo y la distancia.

Y también la agradecemos porque ahora vemos, escuchamos y leemos que otros tratan de tapar ésa su palabra dura, fuerte, lo que es el núcleo de dolor y rabia que echó a andar todo.

Y nosotros vemos, escuchamos y leemos que ahora se habla de puertas que a nadie importaban antes.

Olvidando que hace tiempo esas puertas fueron para señalar a los de afuera que para nada eran tomados en cuenta en las decisiones que tomaban los de dentro.

Olvidando que ahora esas puertas sólo son parte de un cascarón inservible, donde se simula soberanía y sólo hay servilismo y sometimiento.

Olvidando que esas puertas dan sólo a un gran centro comercial a donde el pueblo de afuera no entra, y en el que se venden los pedazos rotos de lo que fue alguna vez la Nación mexicana.

A nosotros no nos importan esas puertas.

Ni nos importa si las queman, ni si las adoran, ni si las ven con rabia, o con nostalgia, o con deseo.

A nosotros nos importan más sus palabras de ustedes.

Su rabia, su rebeldía, su resistencia.

Porque allá afuera se habla, se discute, se alega, que si la violencia o la no violencia, dejando de lado que la violencia se sienta todos los días en la mesa de los más, camina con ellos y ellas al trabajo, a la escuela, regresa con ellas y ellos a la casa, duerme con ellos y ellas, se hace pesadilla que es sueño y realidad sin importar la edad, la raza, el género, la lengua, la cultura.

Y nosotros escuchamos, vemos y leemos que allá afuera se discuten los golpismos de derecha y de izquierda, que a quién quitamos para ver quién se pone.

Y se olvida así que el sistema político entero está podrido.

Que no es que tenga relaciones con el crimen organizado, con el narcotráfico, con los acosos, las agresiones, las violaciones, los golpes, las cárceles, las desapariciones, los asesinatos, sino que todo esto ya es parte de su esencia.

Porque no se puede hablar ya de la clase política y diferenciarla de las pesadillas que sufren y padecen millones en estos suelos.

Corrupción, impunidad, autoritarismo, crimen organizado o desorganizado, están ya en los emblemas, los estatutos, las declaraciones de principios y la práctica de toda la clase política mexicana.

A nosotros no nos importan los dimes y diretes, los acuerdos y desacuerdos que los de arriba tienen para decidir quién se encarga ahora de la máquina de destrucción y muerte en que se ha convertido el Estado mexicano.

A nosotros nos importan sus palabras de ustedes.

Su rabia, su rebeldía, su resistencia.

Y nosotros vemos, leemos y escuchamos que allá afuera se discuten calendarios, siempre los calendarios de arriba, con sus fechas engañosas que esconden las opresiones que hoy padecemos.

Porque se olvida que detrás de Zapata y de Villa se esconden los que quedaron: los Carranza, Obregón, Calles y la larga lista de nombres que, sobre la sangre de quienes fueron como nosotros, alarga el terror hasta nuestros días.

A nosotros nos importan sus palabras de ustedes,

Su rabia, su rebeldía, su resistencia.

Y nosotros leemos, escuchamos y vemos que allá afuera se discuten tácticas y estrategias, los métodos, el programa, el qué hacer, quién dirige a quién, quién manda, a dónde se orienta.

Y se olvida que las demandas son simples y claras: tienen que aparecer con vida todos y todas, no sólo los de Ayotzinapa; tiene que haber castigo a los culpables de todo el espectro político y de todos los niveles; y tiene que hacerse lo necesario para que nunca más se vuelva a repetir el horror en contra de cualquiera de este mundo, aunque no sea una personalidad o alguien de prestigio.

A nosotros nos importan sus palabras de ustedes.

Su rabia, su rebeldía, su resistencia.

Porque en sus palabras de ustedes también nos escuchamos a nosotros mismos.

En esas palabras nos escuchamos decir y decirnos que nadie piensa en nosotros los pobres de abajo.

Nadie, absolutamente nadie piensa en nosotros.

Sólo aparentan estar para ver qué sacan, cuánto crecen, qué ganan, qué cobran, qué hacen, qué deshacen, qué dicen, qué callan.

Hace varios días, en los primeros días de octubre, cuando apenas se iba comenzando a entender el horror de lo ocurrido, les mandamos unas palabras.

Pequeñas como son nuestras palabras de por sí desde hace tiempo.

Pocas palabras porque el dolor no encuentra nunca palabras suficientes que lo hablen, que lo expliquen, que lo alivien, que lo curen.

Entonces les dijimos que no están solos.

Pero con eso no sólo les decíamos que los apoyábamos, que, aunque lejos, su dolor era nuestro, como nuestra es su digna rabia.

Sí, les dijimos eso pero no sólo eso.

También les decíamos que en su dolor y en su rabia no estaban solos porque miles de hombres, mujeres, niños y ancianos conocen en carne propia esa pesadilla.

No están solos hermanas y hermanos.

Busquen su palabra también en los familiares de los niños y niñas asesinados en la guardería ABC en Sonora; en las organizaciones por los desaparecidos en Coahuila; en los familiares de las víctimas inocentes de la guerra, desde su inicio perdida, contra el narcotráfico; en los familiares de los miles de migrantes eliminados a todo lo largo del territorio mexicano.

Busquen en las víctimas cotidianas que, en todos los rincones de nuestro país, saben que la autoridad legal es quien golpea, aniquila, roba, secuestra, extorsiona, viola, encarcela, asesina, a veces con la ropa de organización criminal y a veces como gobierno legalmente constituido.

Busquen a los pueblos originarios que, desde antes de que el tiempo fuera tiempo, atesoran la sabiduría para resistir y que no hay quien sepa más del dolor y la rabia.

Busquen al Yaqui y en ustedes se encontrará.

Busquen al Nahua y verán que su palabra es acogida.

Busquen al Ñahtó y el espejo será mutuo.

Busquen a quienes levantaron estas tierras y con su sangre parieron esta Nación desde antes de que “México” la llamaran, y sabrán que abajo la palabra es puente que cruza sin temor.

Por eso tiene fuerza su palabra de ustedes.

En su palabra de ustedes se han visto reflejados millones.

Muchos lo dicen, aunque la mayoría lo calla pero hace suyo su reclamo y en sus adentros repite sus palabras.

Se identifican con ustedes, con su dolor y con su rabia.

Sabemos nosotros que muchos les piden, que les exigen, que les demandan, que los quieren llevar hacia un destino o hacia otro, que los quieren usar, que los quieren mandar.

Sabemos que es mucho el ruido que les avientan.

Nosotros no queremos ser un ruido más.

Nosotros sólo queremos decirles que no dejen caer su palabra.

No la dejen caer.

No la desmayen,

Háganla crecer para que se levante por encima del ruido y la mentira.

No la abandonen porque en ella anda no sólo la memoria de sus muertos y desaparecidos, también camina la rabia de quienes abajo son ahora para que los de arriba sean.


Hermanas y hermanos:

Nosotros pensamos que tal vez ya saben que puede ser que se queden solos y que estén preparados.

Que puede ser que quienes ahora se amontonan encima de ustedes para usarlos en beneficio propio, los abandonen y corran a otro lado a buscar otra moda, otro movimiento, otra movilización.

Nosotros les platicamos a ustedes de lo que sabemos porque es ya parte de nuestra historia.

Hagan de cuenta que son 100 los que ahora los acompañan en sus demandas.

De esos 100, 50 los cambiarán por la moda que esté a la vuelta del calendario.

De los 50 que queden, 30 comprarán el olvido que ya ahora se oferta en pagos en abonos y se dirá de ustedes que ya no existen, que no hicieron nada, que fueron una farsa para distraer de otras cosas, que fueron un invento del gobierno para que tal partido o tal personaje político no avanzara.

De los 20 que queden, 19 se correrán despavoridos al primer vidrio roto porque las víctimas de Ayotzinapa, de Sonora, de Coahuila, de cualquier geografía, se quedan en los medios de comunicación sólo un momento y pueden elegir no ver, no escuchar, no leer, dándole vuelta a la página, cambiando de canal o de estación, pero un vidrio roto es, en cambio, una profecía.

Y entonces, de los 100 verán que sólo queda uno, una, unoa.

Pero esa una o uno o unoa, se ha descubierto en las palabras de ustedes; ha abierto su corazón, como decimos nosotros, y en ese corazón se han sembrado el dolor y la rabia de su indignación.

No sólo por sus muertos y desaparecidos, también por ese uno, esa una, eso unoa de entre cien, tienen que seguir adelante.

Porque esa una o uno o unoa, al igual que ustedes, no se rinde, no se vende, no claudica.

Como una parte de ese uno por ciento, acaso la más pequeña, estamos y estaremos las zapatistas, los zapatistas.

Pero no sólo.

Hay muchas, muchos, muchoas más.

Porque resulta que los pocos son pocos hasta que se encuentran y descubren en otros.

Entonces pasará algo terrible y maravilloso.

Y los que se pensaron pocos y solos, descubrirán que somos los mayoritarios en todos los sentidos.

Y que son los de arriba los que son pocos en verdad.

Y entonces habrá que vueltear el mundo porque no es justo que los pocos dominen a los muchos, a las muchas.

Porque no es justo que haya dominadores y dominados.


Hermanas y hermanos:

Todo esto decimos nosotros, según nuestros pensamientos que son nuestras historias.

Ustedes, en sus propias historias, escucharán muchos pensamientos más, así como ahora nos dan el honor de escuchar los nuestros.

Y ustedes tienen la sabiduría para tomar lo que vean bueno y desechar lo que vean malo de esos pensamientos.

Nosotros, nosotras como zapatistas pensamos que los cambios que realmente importan, los que son profundos, los que hacen otras historias, son los que empiezan con los pocos y no con los muchos.

Pero sabemos que ustedes saben que aunque pase de moda Ayotzinapa, que aunque fallen los grandes planes, las estrategias y las tácticas, que aunque se pasen las coyunturas y otros intereses y fuerzas se pongan de moda, que aunque se vayan los que hoy se aglomeran sobre ustedes como animales de carroña que medran sobre el dolor ajeno; aunque todo eso pase, ustedes y nosotros sabemos que hay en todos los rincones un dolor como el nuestro, una rabia como la nuestra, y un empeño como el nuestro.

Nosotros, nosotras como zapatistas que somos los invitamos a que vayan a esos dolores y a esas rabias.

Búsquenlos, encuéntrenlos, respétenlos, háblenlos y escúchenlos, intercambien dolores.

Porque nosotros sabemos que cuando dolores diferentes se encuentran no germinan en resignación, lástima y abandono, sino en rebeldía organizada.

Sabemos que en su corazón de ustedes, independientemente de sus credos y de sus ideologías y organizaciones políticas, la demanda de justicia los anima.

No se rompan.

No se dividan, como no sea para más lejos llegar.

Y sobre todo, no olviden que no están solos.


Hermanas y hermanos:

Con nuestras pequeñas fuerzas pero con todo nuestro corazón hemos hecho y haremos lo posible por apoyar su justa lucha.

No ha sido mucha nuestra palabra porque hemos visto que hay muchos intereses, de los políticos de arriba en primera fila, que quieren usarlos a su gusto y conveniencia, y no nos sumamos ni nos sumaremos al vuelo rapaz de oportunistas sinvergüenzas a quienes nada importa que aparezcan con vida los que ahora faltan, sino llevar agua al molino de su ambición.

Nuestro silencio ha significado y significa respeto porque el tamaño de su lucha es gigante.

Por eso en silencio han sido nuestros pasos para hacerles saber que no están solos, para que sepan que su dolor es nuestro y nuestra también su digna rabia.

Por eso nuestras pequeñas luces se encendieron donde nadie les llevó la cuenta, más que nosotros.

Quienes ven como poca cosa este esfuerzo nuestro o lo ignoran, y nos reclaman y exigen que hablemos, que declaremos, que sumemos ruido al ruido, son racistas que desprecian lo que no aparece arriba.

Porque es importante que ustedes sepan que los apoyamos, pero es también importante que nosotros sepamos que apoyamos una causa justa, noble y digna, tal y como lo es la que ahora anima su caravana por todo el país.

Porque eso, saber que apoyamos a un movimiento honesto, para nosotros es alimento y esperanza.

Malo sería que no hubiera ningún movimiento honesto, y que en todo el largo abajo que somos se hubiera replicado la farsa grotesca de arriba.

Nosotros pensamos que quienes apuestan a un calendario de arriba o a una fecha tope, los abandonarán en cuanto una nueva fecha aparezca en su horizonte.

Llevados de las narices por una coyuntura por la que nada hicieron y que al inicio despreciaron, esperan que “las masas” les abran el camino al Poder y que un nombre supla a otro nombre arriba mientras abajo nada cambia.

Nosotras, nosotros pensamos que las coyunturas que transforman el mundo no nacen de los calendarios de arriba, sino que son creadas por el trabajo cotidiano, terco y continuo de quienes eligen organizarse en lugar de sumarse a la moda en turno.

Cierto, habrá un cambio profundo, una transformación real en éste y en otros suelos dolidos del mundo.

No una sino muchas revoluciones habrán de sacudir todo el planeta.

Pero el resultado no será un cambio de nombres y de etiquetas donde el de arriba sigue estando arriba a costa de quienes están abajo.

La transformación real no será un cambio de gobierno, sino de una relación, una donde el pueblo mande y el gobierno obedezca.

Una donde el ser gobierno no sea un negocio.

Una donde el ser mujeres, hombres, otroas, niñas, niños, ancianos, jóvenes, trabajadores o trabajadoras del campo y de la ciudad, no sea una pesadilla o una pieza de caza para el disfrute y enriquecimiento de gobernantes.

Una donde la mujer no sea humillada, el indígena despreciado, el joven desaparecido, el diferente satanizado, la niñez vuelta una mercancía, la vejez arrumbada.

Una donde el terror y la muerte no reinen.

Una donde no haya ni reyes ni súbditos, ni amos ni esclavos, ni explotadores ni explotados, ni salvadores ni salvados, ni caudillos ni seguidores, ni mandones ni mandados, ni pastores ni rebaños.

Sí, sabemos que no será fácil.

Sí, sabemos también que no será rápido.

Sí, pero también sabemos bien que no será un cambio de nombres y letreros en el criminal edificio del sistema.

Pero sabemos que será.

Y sabemos también que ustedes y todos encontrarán a sus desaparecidos, que habrá justicia, que para todas y todos los que han sufrido y sufren esa pena habrá el alivio de tener respuestas al por qué, qué, quién y cómo, y sobre esas respuestas no sólo construir el castigo a los responsables, también construir lo necesario para que no se repita y que el ser joven y estudiante, o mujer, o niño, o migrante, o indígena, o cualquiera, no sea una marca para que el verdugo en turno identifique a su próxima víctima.

Sabemos que así será porque hemos escuchado algo que tenemos en común, entre muchas otras cosas.

Porque sabemos que ustedes y nosotros no nos venderemos, que no claudicaremos y que no nos rendiremos.


Hermanos y hermanas:

Por nuestra parte sólo queremos que lleven con ustedes este pensamiento que les decimos desde el fondo de nuestro corazón colectivo:

Gracias por sus palabras, hermanas y hermanos.

Pero sobre todo, gracias por su lucha.

Gracias porque al saberlos, sabemos que ya se mira el horizonte…


¡Democracia!

¡Libertad!

¡Justicia!

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Subcomandante Insurgente Moisés.

México, a 15 días del mes de noviembre del 2014, en el año 20 del inicio de la guerra contra el olvido.

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Centro de Documentación sobre Zapatismo -CEDOZ-
http://www.cedoz.org  
cedoz@cedoz.org 
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divendres, 10 d’octubre del 2014

AYOTZINAPA NOS DUELE

A quienes escuchen en este México de sangre y de dolor.

¿Cómo se puede empezar a escribir una carta pensando en Ayotzinapa sin
formular muchas preguntas? El terror y la falta de palabras para describir
el sentimiento tan profundo y terrible provocan muchas dudas, inquietudes,
corajes y desgarrados pensamientos.

¿Qué nos están diciendo?

Las normales rurales siempre han representado al sector estudiantil
comprometido, consciente y pobre en México. Estos centros de estudio
durante décadas y décadas han sido cuna de un sinnúmero de personas
valientes que aprovechan al máximo la oportunidad de estudiar y de servir
al pueblo, de vivir el dolor del pueblo y de luchar junto al pueblo. Son
símbolo de rebeldía juvenil, tal vez es por eso que a ellos los agarran,
los matan, los queman, los mutilan, los torturan, les hacen todo lo que
estos años en México se ha hecho a “criminales”, jóvenes, migrantes,
indígenas, mujeres, niños, a miles y miles de personas. Parece que esta
MASACRE está representando un quiebre, un punto y aparte, un mensaje que
dice: “Así les va a ir a todos los que no se dejen, a los que tengan
dignidad”. Parece que el crimen ahora es no ser criminal, porque ser
criminal es exactamente lo mismo que ser político, presidente, gobernador,
presidente municipal, sicario, policía o militar. El modo en que se hizo
esta brutal agresión pone a otro nivel la guerra en México. Es muy corto
hablar en este momento de “criminalización de la protesta social”, ahora
estamos ante el exterminio del descontento, ante el genocidio de la
esperanza. Ese es el mensaje. Eso está detrás.

En días previos a estos hechos de sangre el movimiento estudiantil tomaba
fuerza (la sigue tomando), con el 2 de octubre en el aire, con los
politécnicos en las calles, con muchas rabias por todo el país. Iguala no
llega así porque sí, por problemas municipales, por el narco haciendo de
las suyas. Estamos viendo un tipo de “limpieza ejemplar”, ya no castigo, ya
no represión, es como si ciertas fuerzas políticas se decidieran a terminar
con los rebeldes, los incómodos, los irreverentes, los rojos, de un modo
atroz, sin recato alguno, porque hace tiempo que la sensatez y la famosa
“legalidad” desaparecieron, como las miles de vidas que han ido quedando
“ausentes” en estos años. No estamos ante una crisis de un Estado
democrático, estamos ante el auge de un Estado delincuente, que opera con
sicarios, con paramilitares mientras se logran terminar de legalizar las
injusticias. Entre la masacre de los normalistas en Iguala y su
diálogo-espectáculo con los politécnicos en Bucareli, el gobierno de
Enrique Peña Nieto y el de Ángel Aguirre, y con los suyos los de todos los
gobernantes de este país, de todos los partidos políticos, nos están
demostrando su forma de poner “orden”, su forma de ser “respetuosos de los
derechos humanos”.

Ayotzinapa nos está doliendo de un modo que aún no podemos describir, nos
pone a pensar en una respuesta que aún no está clara, como que en estos
diez días el silencio en muchos lugares y personas, el dolor contenido, la
impotencia ácida y profunda, la rabia filosa y el terror en los labios, en
los corazones, en nuestras mentes nos estuviera poniendo una prueba, una
enorme prueba: cómo hacer algo que no sea absurdo, cómo no quedarse
mirando, cómo pararlo, cómo decir algo más que NO, que BASTA, que JUSTICIA.
De por sí estos últimos años en México como en muchos rincones del mundo se
siente que algo falta, que la esperanza no se ve como antes, que no es
suficiente, que el futuro no se ve y que la incertidumbre y el horror se
vuelven constantes. Mientras que las agresiones del poder, donde sea y como
sea son brutales, secuenciales, a niveles más cotidianos, que carcomen y
orillan a un aparente “sin sentido y sin rumbo”. De por sí en estos días
aunque crece y crece esa indignación, no está bastando la náusea que no
sabemos si puede convertirse en impulso. Por eso Ayotzinapa, sus
normalistas, nos están doliendo, nos están poniendo de cabeza.

Enrique Peña Nieto y quienes detrás de él operan con el viejo estilo de las
dictaduras y con el nuevo discurso de las “democracias”, es decir, con el
mejor y más acabado estilo de la perversidad política mexicana, están
logrando construir un país en el que el crimen es una política de estado,
es decir dónde todo está disponible por un precio adecuado, donde en la
relación costo-beneficio cualquier vida es prescindible.  Vivimos bajo un
sistema donde se externaliza el costo político, es decir que quien tiene el
poder utiliza a otros personajes políticos para que asuman la
responsabilidad del horror, y estos a su vez externalizan ese costo
político y las consecuencias jurídicas a otros, hasta que al final, cuando
toda la clase política se ha logrado deslindar de la masacre, cuando el
sistema está a salvo, “llegar a las últimas consecuencias para hacer
justicia” acaba significando que metan a unos cuantos de los
policías-sicarios que dispararon a la cárcel (y eso en el mejor de los
casos).  En Ayotzinapa, como en tantos otros lugares de México, los grupos
de poder harán todo lo posible para que la responsabilidad sea de unas
cuantas personas “sacrificables”, para  que el sistema de impunidad y de
violencia pueda seguir su brutal camino. El sistema político de México no
está corrupto, la corrupción es el sistema político de México.

Tenemos que resistirnos a la costumbre de tanta muerte, tenemos que detener
esta inercia y tenemos que hacerlo sin caer en las viejas respuestas, sin
olvidar la historia. Caminemos, gritemos, pensemos, preguntémonos y hagamos
aprendiendo de un modo distinto y construyendo sabiduría colectiva para
oponerse a esta barbarie.

Nuestra solidaridad está con los estudiantes de la Normal Rural “Raúl
Isidro Burgos”.

Ayotzinapa nos duele.

Enlace Urbano de Dignidad
Nodo de Derechos Humanos
Les trois passants
Comisión Takachiualis de Derechos Humanos
Proyecto de Animación y Desarrollo